viernes, 25 de noviembre de 2011

El conquistador

El conquistador







I 

Los barcos navegaban, viento en popa, 
Los “conquistadores”, no sabían aún, 
Que les deparaba su viaje a tierras lejanas. 

El capitán del barco, no se sentía para nada afortunado, 
No era feliz, su sangre era una mezcolanza de culturas 
Y religiones, él sabía que a si conquistara un “nuevo” mundo, 
Seguiría siendo un plebeyo cualquiera. 

Su amada solo buscaba, en él un futuro mejor, 
¡Qué maldita ramera¡ se –decía para sus adentros, 
Mientras el barco cortaba las olas de aquellos mares, 
Lejanos, él se sumergía en sus “lindos”, recuerdos de 
Su juventud. 

Jamás olvidaría ese hermoso traje, que su madre, le compro 
Con mucho esfuerzo, pará que aparentara, una mejor casta, 
El se prometió cambiar todo eso, su madre ya jamás seria una sirvienta, 
Del gran señor. 

II 


Se propuso triunfar, a toda costa, pasaría por encima, 
De la sociedad, del amor, dé la religión y de dios mismo, 
El no tuvo mucho tiempo de reaccionar. 

Muy cerca de su barco, él principal de la flota, se encontraban, 
Los temibles piratas del sur, no tuvo tiempo de dar la orden de defensa, 
Y su embarcación sufrió muchos daños, se dio cuenta, qué ya no luchaba, 
Por conquistar, luchaba por defenderse. 

Esa paradoja le dio a entender, qué jamás sería un gran señor, 
Solo sería un segundón, de poca monta, gritó muy fuerte, maldijo 
Al dios que lo creo y se perdió en la batalla, sabía que no viviría, 
Como un gran señor, pero al menos moriría como un héroe.

El coleccionista

El coleccionista


El coleccionista amaba sus cosas, quizás más que su vida, 
De pequeño nunca tuvo nada, sólo acumulo golpes y sinsabores, 
De joven empezó a obtener pequeñas cantidades de cosas, 
De adulto se vanagloriaba de sus excelentes colecciones, 
De viejo comprendió que solo fue un triste acumulador de 
Recuerdos y objetos sin valor para los demás.

El caserón

El caserón







La casa se encontraba en una hermosa colina, adornada por unas inmensas montañas, 

Julia se sentía feliz de su nueva compra, siempre soñó con una casa en las praderas, 

Ella hizo caso omiso de las advertencias, sobre aquel caserón colonial de fin de siglo, 

Todas las noches pasaban cosas extrañas, las puertas se habrían, se escuchaban pasos, 

Perdidos de seres, que alguna vez la habitaron. 

Julia por fin supo cual era su lugar en el mundo, viviría para darle felicidad a aquellos 

Espectros del pasado, todas las noche cenaba en el gran comedor de 6 puestos, preparaba 

Comida para ella y dejaba servidas grandes cantidades de agua para aquellas almas en pena, 

Al terminar la cena, se instalaba en el estudio y leía en voz alta poesía para ella y sus “invitados”. 

Todas las mañanas julia madrugaba a limpiar las tumbas del pequeño cementerio, 

De la familia que algún día fue propietaria de aquel caserón, además de cultivar su pequeño.

Huerto, ella comprendió que la compañía que siempre busco no estaba en esta vida, sí no en La otra vida.

El cartero



El cartero llegaba dos veces por semana, 
Ella lo esperaba con ansiedad, 
Los martes se bañaba más temprano,
 
Que de costumbre.
 

Los viernes, cocina esas ricas galletas,
 
Que tanto le gustaban a él,
 
Pero en el fondo, ella sabía que
 
La guerra hacía años que termino.
 

Y que él jamás volvería, su única razón,
 
Para vivir era, ésa vana esperanza,
 
Que rige en los humanos de estar,
 
Atrapados en un tiempo mejor.

El beso

El beso





Salí muy contento de mi casa con grandes expectativas amorosas y turísticas, Estaba a una semana de encontrarme con aquella chica que me abría las puertas De ese amor que nosotros dimos por terminado. Divague durante todos esos días por 4 países, empapándome de sus culturas, olores, Sabores y paisajes, cada vez que sellaba mi pasaporte en aquellas lejanas fronteras, Tu olvido se hacía más remoto y tu presencia aun persistía en viajar conmigo. En el camino me encontré con otros viajeros del destino, todos teníamos una meta diferente 
Algunos buscábamos amor, otros buscaban una “nueva vida” lejos del país que algún día los 
Pario, pero todos compartíamos algo en común, la inseguridad de no encontrar lo que 
Buscábamos. 

Ya en dicho país después de muchas horas de bus, paradas en el camino y miles de 
Fotografías, estabas hay parada junto a mí, nos mirábamos sin poder decir nada, 
Solo ese beso largo y sincero, sello un nuevo amor y le dio muerte a un viejo amor 
Erosionado por mi olvido y tu orgullo.

El amor

El amor



El amor no debe ser tasado, por la cantidad
De te amos,
 De lo contrario dos simples palabras,
Significarían más que un pequeño detalle.

El amor no debe ser medido, por la intensidad,
De las charlas y momentos vividos juntos,
De lo contrario, se convertiría en una rutina
Nocturna en espera de la mañana libertaria.

El amor no debe basarse en sospechas
Y palabras de terceros,
De lo contrario parecería solo un chisme
De barrio.

El amor no puede convertirse en una prisión
De dos condenados a la monotonía,
De lo contrario buscaría fugarme,
Hacia la liberta de la soledad.

Ecuación

Ecuación







Puedo sumar fracasos, 
Restar problemas a mi corazón, 
Multiplicar recuerdos, 
Y al final dividir todo y quedarme 
Solo.