El conquistador
I
Los barcos navegaban, viento en popa,
Los “conquistadores”, no sabían aún,
Que les deparaba su viaje a tierras lejanas.
El capitán del barco, no se sentía para nada afortunado,
No era feliz, su sangre era una mezcolanza de culturas
Y religiones, él sabía que a si conquistara un “nuevo” mundo,
Seguiría siendo un plebeyo cualquiera.
Su amada solo buscaba, en él un futuro mejor,
¡Qué maldita ramera¡ se –decía para sus adentros,
Mientras el barco cortaba las olas de aquellos mares,
Lejanos, él se sumergía en sus “lindos”, recuerdos de
Su juventud.
Jamás olvidaría ese hermoso traje, que su madre, le compro
Con mucho esfuerzo, pará que aparentara, una mejor casta,
El se prometió cambiar todo eso, su madre ya jamás seria una sirvienta,
Del gran señor.
II
Se propuso triunfar, a toda costa, pasaría por encima,
De la sociedad, del amor, dé la religión y de dios mismo,
El no tuvo mucho tiempo de reaccionar.
Muy cerca de su barco, él principal de la flota, se encontraban,
Los temibles piratas del sur, no tuvo tiempo de dar la orden de defensa,
Y su embarcación sufrió muchos daños, se dio cuenta, qué ya no luchaba,
Por conquistar, luchaba por defenderse.
Esa paradoja le dio a entender, qué jamás sería un gran señor,
Solo sería un segundón, de poca monta, gritó muy fuerte, maldijo
Al dios que lo creo y se perdió en la batalla, sabía que no viviría,
Como un gran señor, pero al menos moriría como un héroe.
Los barcos navegaban, viento en popa,
Los “conquistadores”, no sabían aún,
Que les deparaba su viaje a tierras lejanas.
El capitán del barco, no se sentía para nada afortunado,
No era feliz, su sangre era una mezcolanza de culturas
Y religiones, él sabía que a si conquistara un “nuevo” mundo,
Seguiría siendo un plebeyo cualquiera.
Su amada solo buscaba, en él un futuro mejor,
¡Qué maldita ramera¡ se –decía para sus adentros,
Mientras el barco cortaba las olas de aquellos mares,
Lejanos, él se sumergía en sus “lindos”, recuerdos de
Su juventud.
Jamás olvidaría ese hermoso traje, que su madre, le compro
Con mucho esfuerzo, pará que aparentara, una mejor casta,
El se prometió cambiar todo eso, su madre ya jamás seria una sirvienta,
Del gran señor.
II
Se propuso triunfar, a toda costa, pasaría por encima,
De la sociedad, del amor, dé la religión y de dios mismo,
El no tuvo mucho tiempo de reaccionar.
Muy cerca de su barco, él principal de la flota, se encontraban,
Los temibles piratas del sur, no tuvo tiempo de dar la orden de defensa,
Y su embarcación sufrió muchos daños, se dio cuenta, qué ya no luchaba,
Por conquistar, luchaba por defenderse.
Esa paradoja le dio a entender, qué jamás sería un gran señor,
Solo sería un segundón, de poca monta, gritó muy fuerte, maldijo
Al dios que lo creo y se perdió en la batalla, sabía que no viviría,
Como un gran señor, pero al menos moriría como un héroe.






